miércoles, 2 de marzo de 2016

El Ultraje a Venezuela

     
     

     Estamos de espectadores, hoy más que nunca afirmo que somos los espectadores complacientes de esta novela de terror que voy a titular El Ultraje a Venezuela; cada día aceptamos con mas resignación los abusos de un régimen despótico y cruel que no tiene entrañas ni el mas mínimo respeto por nosotros como nación, constantemente decimos que la presidencia Venezolana es representada por un títere de los hermanos Castro que solo buscan desfalcar aun mas al país, pero tristemente los títeres somos nosotros, el gobierno sabe muy bien lo que hace y cómo manejarnos, el caos que hoy impera es un escenario anunciado y lamentablemente no hicimos nada por detenerlo, en este caso la guerra avisada si está matando a los soldados, pues a nosotros se nos olvido que los soldados también son libres y nadie con una cuota de poder momentánea tiene el derecho de hacernos esclavos. Sí, eso somos esclavos de nuestra resignación, del aceptar hacer una cola para comer, de la pereza y la falta de garra para actuar a pesar que vemos como nos roban el futuro, sin contar todas las riquezas de nuestro gran país que lamentablemente hemos perdido.


     Ahora bien, desde diciembre de 2015 se ha suscitado un fenómeno esperanzador envuelto en un manto de ingenuidad, el pueblo votó y a la asamblea nacional rescató, ¡Bravo! la bella durmiente bostezó pero no despertó;  No hemos llegado al cuarto mes del 2016 y ya nos quitaron atribuciones, pero lo más intrigante es ver como los esclavos luchamos detrás de una laptop, tableta, teléfono, en fin cualquier medio que nos garantice que un colectivo o uniformado no va a arremeter contra nuestra integridad, tristemente la condición aguantadora es propicia para perder la soberanía, ahora el debate es sobre la enmienda, el revocatorio, ley de amnistía, mientras el proyecto socialista de destrucción se sigue afianzando, quien puede confiar cuando dicen que este régimen está dando patadas de ahogados, pero se siguen burlando del pueblo, desacatando la constitución y nadie reacciona, realmente yo lo que veo es a un dictador a sus anchas que da pasos sobre la espalda de sus esclavos y sabe que ni siquiera levantaran la vista, seguiremos siendo su alfombra o mejor dicho el trampolín para sus cometidos.




     Sin embargo, debo reconocer una cuota de heroísmo a los diputados de la asamblea, los ciento y tantos que representan a unos cuantos millones de venezolanos sin garra ni valor, los que vivimos en el cuento encantado esperando ser rescatados. Señores o tomamos terrenos constitucionales como una ciudadanía activa, en defensa de nuestro futuro, de la soberanía y la democracia o seguiremos viendo a muy corto plazo como las ruinas acaban con lo poco que queda de progreso y democracia. El barco se hunde o nos salvamos y cooperamos por el bien común o nos unimos a las ratas que en el naufragio huyen cobardes sin más penas ni glorias.